
Hace diez años vivo en un país que me acogió como un hombre sin patria, de ello estoy agradecido. En todo este tiempo cambiaron los amigos, parte de mis costumbres, he tenido que lidiar con un clima irracional, con una carencia irresistible de familia. Me asaltan diversas preguntas:¿Valió la pena tanto sacrificio?, ¿Cómo viene la mano para el futuro?. Siempre escuché que la patria es de todos y libertad, una filosofía democrática del pensamiento en su más sublime esencia.
En Cuba existe una angustia y una necesidad generalizada entre sus pobladores de cambio, un cambio que venga desde dentro. En Marzo del 2003 el gobierno arrestó a 75 activistas de derechos humanos, sólo por pensar distinto: un derecho que tiene el ser humano universalmente. Me resisto a callar. ¿Cuánto tiempo faltará para que seamos un país moderno, un país centrado en la prosperidad de sus habitantes, no un país politizado y gobernado por personas que nadie eligió libremente?. Han pasado muchas generaciones, a las más jóvenes no se les a consultado si quieren seguir la misma dirección.
La frase de moda en mi país es:”ganar la batalla de las ideas”, se equivocan una vez más, hay muchas batallas que ganar y no necesariamente son de ideas sino de ejecución práctica, donde todo no llegue desde una sola visión.
Tratar el tema económico dentro de la isla es risible. Existe el peso cubano y el CUC, una moneda creada por el estado con más valor que el dólar Americano, cada CUC tiene un valor de 25 pesos cubanos, si un obrero gana mensualmente 250 pesos cubanos recibiría 10 CUC mensuales, lo triste de esta historia es que el 85% de los productos de primera necesidad se venden en CUC, vaya negocio y rentabilidad: pagan en pesos y cobran en CUC.
Las familias sienten una agresión en un conflicto sin soluciones inmediatas, al menos toca de cerca en amigos y familiares.
No es un tema que podamos tocar superficialmente, hay que vivir la realidad del cubano, una realidad de desinformación, encierro y desesperanza.
Aún algunos países sienten cierta simpatía hacia el régimen, quizá porque Cuba tiene un enemigo muy fácil de odiar y otros mantienen una prudencia errónea y toman distancia, esa neutralidad no ayuda, todo lo contrario.
¿Qué hacer cuando se tienen las manos atadas, la lengua atada?.
Puedo hablar, decir con lo que estoy de acuerdo y nadie cuestiona ni acalla mi reclamo.


Qué interesante lo que escribiste.
Aún algunos países sienten cierta simpatía hacia el régimen, quizá porque Cuba tiene un enemigo muy fácil de odiar y otros mantienen una prudencia errónea y toman distancia, esa neutralidad no ayuda, todo lo contrario.
¿Qué hacer cuando se tienen las manos atadas, la lengua atada?.
Escribís muy bien...¡¡¡, ahora voy a venir más seguido.Leí con mucha atención, creo que nunca miré tu perfil.O sea que sos cubano y vivis...dónde ?.No lo recuerdo. Quiero que sepas que muchos sabemos cómo se vive en Cuba.Hoy en día, es "progre" para algunos políticos, hacer un culto a Fidel.A mi no me gusta.Me parece un dictador-espero no ofenderte-. Argentina se llenó de bellísimos cubanos,los que conozco estan en medicina o enseñan salsa.Me molesta enormemente, que a los cubanos que se fueron de la isla, se los tilde de balseros y otras imbecilidades.Me molestan aquellos que hacen un mito de la política de Cuba, la defienden e idealizan y critican al cubano que la critica.Les pregunto quién sabe más y tiene más derecho a opinar, que aquel que vive en ella, la ama, la odia y la padece.
Un placer leerte
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