CON EL AGUA HASTA EL CUELLO.

Enviado por juan carlos marrero bécquer el 22/09/2008 a las 12:03 PM
juan carlos marrero bécquer

Ike fue el huracán más reciente que pasó por Haití, Cuba y Texas.

       

Las desgracias humanas en Haití son significativas, y aún sus habitantes esperan una mejor cooperación internacional. No es que no la hayan recibido, sino es que lamentablemente ha sido insuficiente para el país más pobre de América. La insalubridad y la escasez de agua potable están trayendo consecuencias mayores a vista y paciencia de todos.

 

                 

Cosa similar sucedió en Cuba, que en materia de huracanes (algo aunque sea) ha estado a la vanguardia con una cifra de pérdidas humanas muy pequeña. Siempre he dicho que están los países ricos, los pobres, y Cuba. En realidad, no sé dónde ubicarla. Pertenece al Tercer Mundo, pero tiene grandes posibilidades de pasar al Cuarto. No tenemos medicamentos o son escasos, pero la salud tiene fama sostenida internacional. Con una mortalidad infantil a niveles de países desarrollados como Suiza y Finlandia. No tenemos ganadería, y la comida es el talón de Aquiles. Nadie muere de hambre, y la desnutrición no se conoce, o al menos se esconde muy bien.

 

Es sencillamente increíble.

 

                    

Son circunstancias infrahumanas que perfeccionan al hombre, y parece sobrarle ese valor a un pueblo noble y lleno de restricciones.

 

Todos los países se sienten orgullosos de sus emigrantes, menos el nuestro (recalco).

 

La Patria se construye en saber que cada cubano que brille, donde esté, hace brillar al país: lo engrandece.

 

Por otro lado, Texas, preparado hasta los dientes, con todos los recursos (al menos es lo que se ve en la TV), boletines informativos cada media hora, como corresponde a un país del Primer Mundo. Los cortes de luz no duran tanto como en Haití y en Cuba.

 

Siento que en Texas sus habitantes sufran de alguna manera el embate del huracán, pero deben dar gracias a Dios por ser personas elegidas, hasta cierto punto. La pena es saber que todos no corremos la misma suerte.

 

El trasfondo de nuestra vida emocional discurre de un modo parejo al flujo de nuestros pensamientos y cobra vigencia cuando las posibilidades de cada uno no son iguales.

 

En nuestra conciencia existe un estado de ánimo que fluye mientras nos enfrentamos a situaciones extremas que nos afectan y nos percatamos de ello cuando nos vemos sobrepasados, sin respuestas adecuadas.

 

Necesitamos saber que el apoyo de muchos está detrás del desastre para pasar por el gaznate el trago amargo.

 

PD.: Cualquier ayuda hacia Cuba ojalá no esté condicionada por nada ni nadie.

Etiquetas:
Publicidad por Bligoo.com

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

Artículos recientes